Escrito por: Walys Matos Medina. M.A/ Docente y Cientista Social/ Fecha: 1 de octubre 2026/ Email.:Walysmatos1@hotmail.com

Inauguración del Faro a Colón de Santo Domingo

El 6 de octubre de 1992 se conmemoró en Santo Domingo el quinto centenario del «Descubrimiento de América». En el marco de este acontecimiento tan relevante para la historiografía nacional e internacional, se inauguró una de las obras más ambiciosas y costosas de nuestro país: el monumento Faro a Colón.

Foto del monumento Faro a Colón, tomada de Google y modificada con Inteligencia Artificial.

Entre la dictadura y la democracia: una larga construcción

Esta obra se inauguró durante el período de gobierno conocido como «los diez años» del presidente Joaquín Balaguer (1986-1996). No obstante, su construcción inició en 1948 bajo el régimen de Rafael Leónidas Trujillo Molina, una década en la que la dictadura se encontraba en su mayor apogeo económico. El monumento fue dedicado al almirante y navegante genovés Cristóbal Colón.

Una inauguración con bendición papal

Como invitado especial para la ceremonia de inauguración asistió el papa Juan Pablo II, quien tuvo la responsabilidad de bendecir la obra. También estuvieron presentes el presidente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), así como mandatarios y ministros de Europa y América, acompañando al anfitrión, el presidente dominicano Dr. Joaquín Balaguer. Se presume que, antes de este momento, la construcción se había paralizado debido a la inestabilidad política posterior al ajusticiamiento de Trujillo en 1961 y a la falta de fondos.

El diseño arquitectónico: un esfuerzo internacional

Para la creación del diseño se convocó a un concurso internacional de arquitectura en el que participaron más de cuatrocientos arquitectos de cuarenta países. La responsabilidad de diseñar el mausoleo recayó sobre el arquitecto escocés Joseph L. Gleave, quien ganó el certamen en 1931. Años más tarde, la obra fue retomada y completada por el arquitecto dominicano Teófilo Carbonell, quien modificó algunos elementos del diseño original por motivos económicos.

El misterio de los restos de Colón: ¿Sevilla o Santo Domingo?

La importancia de este monumento radica en que alberga los restos del almirante, los cuales fueron trasladados desde la Catedral de Santo Domingo. No obstante, desde hace años existe la polémica de si realmente corresponden al «descubridor», ya que España sostiene que los verdaderos descansan en la Catedral de Sevilla. Ambas naciones mantienen posturas diferentes, lo que ha generado múltiples debates.

Al respecto, es importante puntualizar que, en el año 2006, un estudio de la Universidad de Granada confirmó mediante pruebas de ADN que los restos de Sevilla pertenecen a Cristóbal Colón, tras coincidir con los de su familia, aclarando que estos solo representan una parte del esqueleto completo. Por su parte, el Gobierno dominicano ha rechazado analizar sus restos con pruebas de ADN, prefiriendo mantener la tesis de que el almirante reposa en América. Mientras tanto, la sociedad dominicana conserva la creencia de que las cenizas del Faro son las de Colón.

Identidad local, esplendor y el desafío de su conservación

Para las personas de aquella generación, y especialmente para los oriundos de Villa Duarte y zonas aledañas, el monumento es un símbolo de gran valor. Ellos vivieron de cerca los desalojos provocados por la construcción, presenciaron la inauguración y disfrutaron del esplendor inicial del Faro a Colón, al punto de considerarlo una de las maravillas de América.

A pesar de esto, se debe reconocer que actualmente la estructura no se encuentra en su mejor momento debido al deterioro y a la arrabalización de su entorno. Aunque administraciones recientes han intentado rescatar su vistosidad, el Faro sigue representando una obra muy ambiciosa y costosa para el Estado dominicano.

 

 

 

 


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